
“Entre lo sublime y lo ridículo hay un solo paso”
Lit. Masónica.
Lit. Masónica.
… así es la vida humana… así es la conducta humana… oscilan entre lo sublime y lo ridículo… lo cómico, que en la mayoría de los casos lo ridículo pasa a lo cursi.
… la “ridiculez – cursi” en sus características se estira tanto, se adelgaza tanto, que llega al momento que se rompe… así que, con tanto estiramiento, y al comparar lo cursi con lo ridículo, muchas veces, hasta la ridiculez aparenta ser “sublime”.
… desafortunadamente, en nuestra calidad humana, se nos olvida siempre que: “el verdadero maestro no es el que enseña, sino, el que más maestros hace”.
… y se nos olvida que, lo noble de una posición, no puede ser confundido con la falta de valentía.
… y se nos olvida también que, no importa lo que se diga o se pronuncia, lo que si importa es que sea coherente con lo que se siente de verdad.
… por ende, nunca lo ridículo y lo cursi podrán disminuir lo vivido, lo sentido y lo compartido, como jamás, y por más hirientes, tendrán el poder de acabar con lo sublime de un sublime recuerdo.
Aleksander K. Nagi S.
En algún punto geográfico del mapamundi.